ALTERACIÓN DE LA ARQUITECTURA DE LA RAÍZ, EN LÍNEAS
DE PRODUCCIÓN DENTRO DEL CAMPO
La alteración de la arquitectura de las raíces estructurales,
en las primeras etapas de la producción del vivero, apenas
empieza a reconocerse como una posible causa de raíces estructurales
profundas. Para entender cómo afecta la arquitectura del sistema
de raíces, es necesario comprender el desarrollo de la arquitectura
de la raíz bajo condiciones naturales.
En la naturaleza
La raíz primaria emerge de la semilla
y crece hacia abajo en respuesta a la gravedad. Mientras mayor
sea la compactación, menores serán las condiciones
de aireación en suelos más profundos, lo cual
retardará el crecimiento de la raíz primaria.
Esto puede ocurrir bastante cerca de la superficie, en suelos
densos o poco drenados; también en especies con raíces
primarias débiles o bien, un poco más profundo
en especies con raíces pivotantes fuertes, y en sitios
bien drenados. Cuando el crecimiento de la raíz primaria
es lento, aumenta el ritmo de crecimiento de las pequeñas
raíces laterales, cerca de la superficie del suelo.
Mientras se da este cambio en el ritmo de crecimiento, las
raíces laterales empiezan a convertirse en las raíces
grandes, superficiales, más o menos horizontales, que forman el bien desarrollado cuello del árbol que es notable prácticamente en cada árbol en el bosque.
No todos los sistemas de raíces son perfectos en la naturaleza. De hecho, muy pocos. Cuando se excavaron 80 plántulas de Fraxinus (fresno), Ilex (acebo), Larix (alerce), Quercus (encino), Taxus (tejo) y Aesculus (castaño de indias) de un bosque, 79 presentaron una arquitectura de raíces que no hubiera sido aceptable en el vivero (Single, LBG [pdf]).
Las plántulas con sistemas de raíces inferiores no sobreviven mucho tiempo en la naturaleza. Aquellos que se desarrollan en árboles maduros (menos del 1%) son los de sistema de raíces fuerte, bien formado. En el vivero, se espera que la mayoría de las plántulas se conviertan en árboles del paisaje maduros con buen sistema de raíces. |
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En el vivero
El primer paso para la producción de árboles
(líneas de plantación) comienza con la producción
de plántulas, en camas densas. Las semillas se plantan
muy superficialmente; así, las raíces se desarrollan
muy cerca de la superficie del suelo. La mayoría de
las especies crece durante una temporada, en estas camas
para plántulas.
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Al final de la primera temporada, las plántulas
se cosechan de manera mecánica, y la raíz primaria
se poda aproximadamente a 10 cm. En la siguiente primavera,
las plántulas se vuelven a sembrar en filas, manteniendo
la misma profundidad que en la cama de plántulas.
A fines del verano de este segundo año, los cultivares
propagados por yemas se pueden injertar en estas plantas,
usándolas como patrón, a 1-2 pulgadas (2.5
a 5 cm) sobre el suelo. (Fotografía de J. Frank
Schmidt & Son, Co.) |
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Antes de que el crecimiento comience, en el tercer año,
el tallo de las plantas patrón se corta justo sobre
el injerto de yema. Los árboles vendidos como plántula
almacenada (no injertada) también se cortan hasta
un brote lateral bajo. La evidencia de este corte observará durante
varios años. |
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Puesto que el sistema de raíces se establece un
año antes del corte, el nuevo crecimiento es rápido
y el tallo se puede podar para obtener un sólo tronco recto,
en un año. Si se cosechan en esta etapa, las líneas
de plantación se denominan whips. También
es posible dejarlas crecer uno o dos años más,
para venderlas como líneas de plantación ramificadas. |
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Las operaciones de trasplante y poda de raíz al final del primer año en el vivero nunca las experimentan los árboles en el medio natural. ¿Cómo reacciona el sistema de raíces ante este proceso? Las raíces se regeneran desde el extremo del corte de la raíz primaria. Las condiciones de crecimiento en el suelo alrededor de este extremo son ideales para el crecimiento de la raíz y las raíces regeneradas crecen rápidamente. El trasplante tiene como resultado la perdida de muchas raíces laterales pequeñas. La acacia tres espinas, el maple de azúcar y la pera pueden perder 60% de sus raíces laterales en el año en el que se transplantaron (Hewitt, LBG [pdf]). Después del trasplante, la superficie seca expuesta del suelo en las líneas de producción puede contribuir también a la pérdida de laterales en los primeros cinco centímetros (Warren, LBG [pdf]). |
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Cuello del árbol adventicio
Las raíces regeneradas del corte de la raíz primaria son raíces adventicias, inducidas por la poda. Para cuando las líneas de producción se cosechan, habrá casi tres veces el número de raíces adventicias en la punta podada comparada con las laterales naturales restantes y son aproximadamente cuatro veces más grandes. Ellas comienzan a dominar la arquitectura del sistema de raíces aun como líneas jóvenes. Estas raíces adventicias que crecen en forma vigorosa tienen el potencial de desarrollarse en un “cuello del árbol adventicio” (ARF, por sus siglas en inglés) algo más profundo en el suelo que el cuello natural del árbol (Hewitt, LBG [pdf]). Todavía aprendemos sobre la variación de las especies.
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La distancia entre el nivel del suelo y el cuello del árbol adventicio debe ser tan pequeña como sea posible. Si la raíz primaria se poda a 10 cm –cuatro pulgadas- por debajo de la línea del suelo, en la transición raíz-tronco, como plántula, el engrosamiento de las raíces ARF reducirá en forma gradual la longitud del cuello de la raíz. Para cuando el árbol este listo para el paisaje, la estructura raíces/cuello del árbol será de ocho cm (tres pulgadas) o menos de la superficie del suelo. Si la distancia es demasiado grande, el cuello del árbol adventicio se desarrollará profundamente. |
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