ÁRBOLES ESTABLECIDOS CON RAÍCES PROFUNDAS
¿Qué se puede hacer?
Si las raíces son más profundas que lo normal, la
primera pregunta que debe plantearse es: ¿la situación
es lo bastante severa como para requerir una acción que la
remedie? No siempre la respuesta es clara.
Si el árbol ha permanecido por muchos años y parece
tan bueno como los árboles cercanos sin raíces profundas,
quizás no sea necesario realizar alguna acción. Por
el contrario, si un árbol presenta síntomas de estrés,
como crecimiento reducido de ramas y hojas, hojas sin color, una
copa rala o muerte regresiva, es posible que las raíces profundas
sean el problema, sobre todo si el árbol carece de un cuello
bien desarrollado. Tenga cuidado, asimismo, de no pasar por alto
otras posibles causas de estos síntomas; aunque algunos podrían
ser secundarios, como resultado del estrés causado por las
raíces profundas. No existe ningún síntoma que
permita diagnosticar, de manera contundente, un problema de raíces
profundas. También deben tomarse en cuenta la profundidad
actual de la raíz, las condiciones del sitio y la tolerancia
de las especies. Sobre todo, no hay garantía de que el árbol
mejorará si se realizan acciones para mejorar su situación.
Si no es posible elevar el árbol transplantándolo,
la excavación del cuello del árbol será la única
opción disponible, para asistir a un árbol establecido
con raíces profundas. Quitar el suelo alrededor de la
base del árbol mejora la aireación tanto del
suelo como de las raíces. Comúnmente, el suelo
se elimina apenas lo suficiente como para exponer el cuello
del árbol y para hacer una inclinación que impida
al suelo caer nuevamente dentro de la excavación. Se
debe utilizar herramientas grandes cuando se esté lejos
del tronco, y herramientas más pequeñas o guantes,
cuando se esté más cerca. Es necesario procurar
no dañar la corteza. La depresión dejada por
la excavación se puede rellenar con algún material
con buena aireación, para evitar riesgos al árbol.
A veces, la gravilla se utiliza para mantener la base del tronco
tan seca como sea posible. La arena y las virutas de madera
proporcionan buena aireación, pero pueden mantener demasiada
humedad. (Fotografía de T. Smiley.) |
 |
Agrandar imagen
Ver el video de la excavación [1,212kb]
|
 |
Los arboristas reportan el éxito obtenido revitalizando árboles
con la excavación del cuello del árbol. Este
pino negro japonés en Long Island, N. Y., fue excavado
y comenzó a mostrar un follaje nuevo más sano,
en la siguiente estación. (Fotografías de
T. Smiley.) |
|
|
 |
Al parecer, las excavaciones del cuello del árbol
ofrecieron, a corto plazo, cierta protección contra
el estrés cuando los árboles con raíces
profundas fueron inundados. Los datos de los investigadores
empiezan a revelar las explicaciones fisiológicas, para
que estos tratamientos sean un éxito. Las tasas de fotosíntesis
parecen ser mayores en los árboles excavados durante
la primera semana de la inundación, que en los árboles
no excavados. (Véase Day [pdf].). El flujo
de savia fue más bajo en árboles plantados profundamente
que en los plantados de manera correcta. (Véase
Fare [pdf].) (Fotografía de D. Fare.)
|
|
Agrandar imagen
|
 |
Nadie sabe a ciencia cierta por qué remover una cantidad
tan pequeña de suelo puede resultar tan eficaz. Poco
después de la plantación, es común ver
raíces regeneradas creciendo hacia la superficie del
suelo. Quizá todas las raíces regeneradas crezcan
de nuevo hacia la superficie, a su profundidad normal, y solamente
las raíces originales del cepellón sean demasiado
profundas. Esta pequeña zona de raíces significa
una conexión vital con el tronco y podría ser “un
cuello de botella”, si es perjudicada por bajas cantidades
de oxígeno. Una excavación del cuello del árbol
proporcionaría una mejor aireación y una solución
simple. |
|
Agrandar imagen
|
| Regresar al inicio |
PROBLEMAS SECUNDARIOS
Raíces estranguladoras. Cuando
los árboles se plantan con las raíces demasiado
profundas, las raíces regeneradas cerca del borde del
cepellón, a veces crecen hacia el tronco y se convierten
en raíces estranguladoras. Cuatro años después
de la plantación, las excavaciones del cuello del árbol
revelaron que los maples plantados muy profundamente tenían
entre 50 y 75% de la circunferencia de sus troncos rodeada
por raíces estranguladoras, comparados con menos de
20% en árboles control. (Véase Wells [pdf].)
Estas raíces estranguladoras pueden confundirse con
las raíces estructurales, mientras se hace la exploración;
también podrían hacer el tratamiento más
difícil. (Fotografía de C. Wells.) |
 |
Agrandar imagen
|
 |
Enfermedades. Siempre existe la preocupación
de que el suelo en contacto con el tejido del tronco conduzca,
eventualmente, al decaimiento. En la práctica, ciertas
enfermedades se han asociado a las raíces profundas,
como las ocasionadas por hongos de los géneros Phytophthora,
Armellaria, Procera o Leptographium. (Fotografías
de T. Smiley.) |
|
|
 |
En un estudio más formal, los troncos de robles blancos
y liquidámbares plantados a 8 pulgadas (20 cm) de profundidad,
por 8 años, no presentaron ninguna muestra de declinación
en el árbol. Visualmente, la corteza estaba ennegrecida
y en proceso de pudrición, pero las biopsias no indicaron
la presencia de ningún hongo patógeno, sólo
de hongos saprófitos de los que descomponen los tejidos
externos finos de la corteza. (Véase Day [pdf].)
Tampoco parecía haber ningún efecto sobre los
tejidos finos de la corteza de los liquidámbares que
tienen contacto con el suelo. En otro sitio o con otra especie,
es posible que la corteza en descomposición pueda predisponer
a un árbol a la infección por patógenos,
pero no hubo evidencia directa de esto. (Fotografía
de J. Homyk) |
|
Agrandar imagen
|
 |
Insectos. Varios insectos se han asociado
a las raíces profundas, incluyendo al escarabajo del
cuello del árbol del pino (Hylobius radicis),
a los escarabajos de la trementina (Dendroctonus)
y a los barrenadores del durazno (Synanthedon exitiosa).
(Fotografía de T. Smiley.) |
|
Agrandar imagen
|
| Regresar al inicio |
|